Una mujer utiliza un laptop para hacer una videollamada con los compañeros de trabajo

Claves para fomentar el espíritu de equipo

Cuando una empresa decide que sus empleados puedan trabajar desde casa, ejecuta una estrategia para que los resultados de sus proyectos no se vean alterados negativamente. Es más, trata de hacer buenas todas las ventajas que tiene el teletrabajo para que el rendimiento sea el adecuado y que sus asalariados cuenten con una autonomía y flexibilidad que les permita mantener el nivel de productividad, e incluso aumentarlo, que facilite el espíritu de trabajo en equipo.

A través de un conjunto de técnicas y metodologías los responsables de los equipos tendrán que gestionar el hecho de trabajar en remoto, motivando a los trabajadores y enfatizando en el compañerismo. Porque esta es una de las claves para que cualquier conjunto de personas que participan en un mismo proyecto se encuentren motivadas y puedan alcanzar los objetivos. Las buenas relaciones laborales aumentan la satisfacción y el compromiso de los miembros de la plantilla, favoreciendo la construcción de grupos humanos más cohesionados.

Dinámicas de equipo cuando se trabaja desde casa

Cuando se piensa en cómo crear espíritu de equipo cuando los empleados se encuentran a distancia conectados a internet, debe existir un funcionamiento en el que haya el liderazgo del responsable de la gestión del equipo, siguiendo las normas y valores de la cultura empresarial de la compañía. No estar físicamente en la oficina no exime que se dejen de respetar.

Es básico mantener un buen nivel de comunicación entre todo el equipo y que se enfaticen las actitudes de cooperación y fomento de la interacción. El contacto directo entre todos los componentes del equipo se realiza utilizando herramientas de gestión de proyectos, con las cuales todo los miembros podrán seguir las diferentes fases que se desarrollan, ver en qué estado se encuentra y el trabajo hecho por los demás. Este método ayudará en el funcionamiento y lo hará ágil. Videoconferencias, chats y softwares permiten estar en línea a todos los componentes del equipo.

Estar en casa hace que los empleados deban seguir una autodisciplina y automotivación para mantener la exigencia y el ritmo como si estuvieran en la oficina. En un inicio, todas las partes tienen que tener la mente abierta por la nueva manera de funcionar y las nuevas metodologías que se puedan implantar.

Mantener los vínculos de equipo en el teletrabajo

Trabajar en casa y no compartir físicamente la jornada laboral con los compañeros conlleva que además de ajustarse a la novedad, aparezca también cierta dosis de soledad. Al principio puede costar, pero es aclimatarse. Existen todas las herramientas para poder realizar la tarea correctamente y mantener el contacto con los compañeros. Con acostumbrarse a trabajar de manera remota saldrán beneficiados.

Las reuniones presenciales en una sala o en algún despacho de la oficina quedan reemplazadas para hacerlo desde la propia home office. Estar en el domicilio no significa trabajar más horas. Debe hacerse el horario laboral que toca, y no cargar en exceso con las tareas diarias. El trabajador no tiene que sentirse hiperconectado y que siempre está disponible para la empresa, lo que comportaría que aparezcan actitudes que no favorezcan el sentimiento de equipo que se busca y se impulsa. Los vínculos como grupo y la capacidad de colaborar se puedan ver deterioradas, lo que afectará a los resultados.

Por este motivo los incentivos siempre se convertirán en elementos de motivación. Los descansos y la interacción liberan estrés y mejoran la concentración, no son una pérdida de tiempo. En la oficina se producen y se presentan como un componente para aumentar la productividad. Cuando se trata de teletrabajo, el efecto es el mismo.

Funcionamiento del grupo de trabajo online

Reuniones para iniciar el día: liderar un equipo supone gestionar a las personas y las funciones que deben realizar. Cada mañana es necesario hacer una videollamada para orientar a todos los integrantes sobre lo que se va hacer ese día. Esta reunión fortalece la dirección de la jornada y se pueden efectuar ajustes si es necesario dependiendo de los hechos que se presenten.

Sesiones grupales para responder dudas: realizar una jornada laboral sin tener que estar en la oficina y funcionando de una nueva manera puede hacer que surjan dudas entre las personas  o que haya cosas que no queden claras. Delante de esta situación no hay problema para hacer sesiones conjuntas de los miembros de la plantilla para responder a cualquier pregunta. Esta dinámica favorece el funcionamiento.

Fomentar que se hable de otras cosas: durante el día siempre puede haber momentos de distensión, como puede producirse presencialmente en la oficina. Esto no significa que sea frecuente, pero sí que puedan aparecer de manera puntual. Si todo el grupo está conectado permite que los diferentes miembros interactúen. Pueden producirse conversaciones informales, dentro de unos parámetros. De esta manera se fomenta la creatividad, los vínculos entre las personas y se crea un clima de confianza.

Priorizar el contacto cara a cara: el objetivo está en mantener el contacto social, que los empleados no se aíslen. Para conseguirlo, verse siempre es mejor, aunque sea delante de una pantalla. Fomenta una mejor atmósfera de trabajo y la comunicación.

Felicitar por el buen trabajo: cuando se desarrolla un trabajo de manera conjunta, y sobre todo si se funciona por objetivos, es importante tener a la gente motivada. Uno de los puntos a subrayar en este aspecto es el dar constancia que se va en la buena dirección y que se está realizando una labor de forma correcta. Las cosas no solo se tienen que resaltar cuando se están haciendo mal, sino sobre todo cuando se hacen bien.

Por tanto, y más cuando se trabaja a distancia, los comentarios positivos hacia el grupo o personas concretas se tienen que potenciar. Se puede hacer por videoconferencia, llamada, mensajería instantánea o por correo electrónico. Es importante reconocer los logros de manera pública, lo que ayudará a que el resto se motiven para tener también ese reconocimiento.

Comer juntos: Este es un aspecto que va a gustos y depende de las circunstancias de cada uno. Para muchas personas el tiempo que utilizan para desayunar, comer o tomarse un café es una actividad personal que prefieren no compartir con los compañeros de trabajo. La intención es incentivar que si quieren lo hagan, aunque es normal que si están en casa lo quieran hacer con su familia.

Juegos para hacer equipo: las actividades conjuntas fuera de lo que es el entorno laboral sirven como nexo de unión y van bien especialmente para grupos que tienen una relación más allá de lo profesional. Existen numerosas actividades virtuales para realizar estrategias de team building. Los juegos en los que se trabaja como un conjunto para tratar de ganar tienen múltiples ventajas, ayudan en la comunicación y aumenta el sentimiento de cooperación. Hay diferentes plataformas a las que se puede recurrir para participar en estos juegos, que pueden ser de preguntas o que hayan de descubrir alguna cosa formando equipos.

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