Negociar beneficios y compensaciones específicas para el teletrabajo es un paso importante para garantizar un entorno laboral eficiente, equitativo y sostenible.
En un entorno laboral tradicional, algunas empresas ofrecen incentivos como transporte, alimentación o acceso a instalaciones físicas. Esta gratificación en el contexto de trabajar en remoto pierde el sentido, porque existen otras prioridades.
Gastos adicionales como internet, electricidad, equipamiento ergonómico y bienestar mental se vuelven aspectos fundamentales que deben ser considerados en la compensación laboral.
Lograr un acuerdo favorable es provechoso para las dos partes. Para conseguirlo, el interesado debe ser proactivo y jugar bien sus cartas para aumentar las probabilidades de éxito en la negociación, con argumentos sólidos, especialmente ante las objeciones que se presenten por parte de la compañía.
Evaluar las necesidades y expectativas
Antes de iniciar cualquier negociación sobre beneficios y compensaciones para el teletrabajo, es básico realizar un análisis detallado de las necesidades personales y del contexto de la empresa.
Este paso permite fundamentar mejor las solicitudes y aumentar las posibilidades de obtener una respuesta positiva.
Identificar las necesidades
Cada trabajador tiene requerimientos distintos según su situación laboral y personal. Realizar una autoevaluación te permitirá definir cuáles son los aspectos prioritarios que deseas negociar.
Infraestructura y equipamiento: ¿cuentas con un ordenador adecuado, una silla ergonómica y otros elementos esenciales para desempeñar tu labor cómodamente desde casa?
Gastos de conectividad y servicios: ¿El coste de internet, electricidad o plataformas digitales representa un gasto significativo en tu presupuesto?
Flexibilidad horaria: ¿necesitas adaptar tus horarios para mejorar tu productividad o conciliar tu vida personal y laboral?
Bienestar y salud: ¿cuentas con acceso a programas de salud física y mental que te ayuden a mantener un equilibrio en el trabajo remoto?
Analizar las políticas de la empresa
Es importante conocer qué beneficios ya ofrece la empresa en relación con la modalidad online. Algunas organizaciones poseen políticas específicas, mientras que otras aún no han actualizado sus esquemas de compensación.
- Revisa el contrato laboral o las políticas internas de la compañía.
- Consulta con recursos humanos sobre ventajas disponibles para teletrabajadores.
- Pregunta a colegas si han logrado negociar compensaciones similares.
Si ya ofrece ciertas atenciones, podrías solicitar mejoras o ajustes que se alineen mejor con tus necesidades.
Comparar con estándares del mercado
Investigar cómo otras compañías del sector están manejando las ventajas para el teletrabajo fortalece tu posición en la negociación.
- Revisar estudios de compensación y beneficios en tu industria.
- Consultar foros o redes profesionales para conocer experiencias de otras personas.
- Evaluar qué favores ofrecen compañías líderes en modelos de trabajo remoto.
Con esta información, presentas argumentos sólidos sobre por qué ciertas atenciones son estándar en el sector y cómo ayudan a mejorar la competitividad de la entidad.
Establecer prioridades y estrategia de negociación
No siempre es posible obtener todos los deseados, por lo que es recomendable establecer prioridades.
- ¿Cuáles son los beneficios esenciales para mis tareas y bienestar?
- ¿Qué concesiones estoy dispuesto a hacer en la negociación?
- ¿Cómo demostrar el impacto positivo de estos beneficios en mi productividad?
Definir una estrategia clara te ayudará a comunicarte con confianza y aumentar las probabilidades de éxito en la negociación.
Beneficios a considerar en la negociación
Negociar los beneficios más relevantes para mejorar la experiencia de trabajo remoto marca una gran diferencia en la calidad de vida y productividad de los empleados remotos.
Equipamiento y tecnología
Trabajar desde casa requiere contar con las herramientas adecuadas para efectuar las tareas de manera eficiente.
Subvención o reembolso por equipamiento: la empresa puede cubrir parcial o totalmente el gasto de computadoras, monitores, teclados, sillas ergonómicas y otros elementos esenciales para un espacio de trabajo funcional.
Asignación para software y herramientas digitales: muchas proporcionan acceso a plataformas como Zoom, Microsoft Office, VPNs y otras herramientas de productividad. Si no es el caso, es válido solicitar cobertura para estas licencias.
Mantenimiento y soporte técnico: un equipo en buen estado es esencial para el rendimiento. Algunas empresas incluyen servicios de soporte técnico remoto o cubren costes de mantenimiento de equipos.
Gastos de conectividad y servicios
Estar online implica un mayor consumo de determinados servicios básicos, que suponen gastos adicionales para los empleados.
Ayuda para internet de alta velocidad: muchas compañías implementan un reembolso parcial o total del costo del internet, asegurando una conexión estable.
Compensación por consumo eléctrico: se experimenta un aumento en su factura de electricidad debido al uso prolongado de equipos electrónicos. Se puede negociar un estipendio mensual para cubrir este gasto.
Espacios de coworking o gastos de oficina en casa: para quienes no tienen un ambiente adecuado en casa, ofrecen acceso a espacios de coworking o un presupuesto para mejorar el entorno de trabajo.
Flexibilidad horaria y conciliación
Una de las mayores ventajas de estar a distancia es la posibilidad de adaptar el horario laboral a las necesidades de cada uno, siempre que esto no afecte la labor profesional.
Horario flexible: permitir que los asalariados organicen su jornada en función de sus picos de productividad y responsabilidades personales.
Trabajo por objetivos en lugar de horario fijo: algunas optan por evaluar el desempeño según los resultados en lugar del tiempo conectado.
Días de descanso adicionales o políticas de desconexión digital: para evitar el agotamiento laboral, algunas organizaciones ofrecen días libres adicionales o garantizan horarios de desconexión fuera de la jornada laboral.
Apoyo para el cuidado de hijos o familiares: incluye ayudas para guarderías, permisos especiales o políticas que faciliten la conciliación entre la vida laboral y personal.
Salud y bienestar
El bienestar de la persona es vital para mantener un alto nivel de productividad y satisfacción.
Cobertura de seguro médico ampliado: incluir consultas médicas virtuales, cobertura de salud mental y planes de bienestar adaptados a la modalidad.
Programas de bienestar y salud mental: acceso a gimnasios, plataformas de meditación, sesiones de terapia o talleres de manejo del estrés.
Ergonomía y prevención de lesiones: evaluaciones ergonómicas, asesoramiento en postura y ejercicios para evitar problemas musculoesqueléticos.
Estrategias para la negociación
Negociar beneficios y contrapartidas requiere una preparación estratégica para presentar argumentos sólidos y lograr un acuerdo favorable.
Preparar un argumento sólido basado en datos
Para que una solicitud tenga mayor peso, es importante respaldarla con información objetiva que demuestre cómo el beneficio solicitado impactará positivamente tanto al empleado como a la empresa.
Analiza los gastos: presenta un cálculo aproximado de los costes adicionales en los que incurres debido a estar en casa (internet, electricidad, equipamiento, etc.).
Investiga el mercado: comparar con lo que ofrecen otras entidades en tu sector es un punto clave para argumentar por qué es una práctica justa y competitiva.
Demuestra beneficios para la empresa: explica cómo la implementación de atenciones concretas aumenta la productividad, reduce la rotación de empleados y fortalece la cultura organizacional.
Ejemplo:
“Según estudios de la industria, las empresas que brindan apoyo en equipamiento y conectividad a sus empleados remotos han visto un incremento del 20 % en la productividad y una reducción del 15 % en ausentismo. Solicito una ayuda para internet, que contribuiría a mejorar la calidad y estabilidad de mi conexión, impactando positivamente en mis resultados”.
Comunicación persuasiva
El modo en que se presentan las solicitudes influye directamente en la respuesta de la dirección.
Sé directo y específico: en lugar de una solicitud general, plantea peticiones concretas con justificación.
Utiliza un tono profesional y positivo: enfócate en cómo el beneficio produce un impacto positivo en tu rendimiento, en lugar de presentarlo como una queja.
Plantea la solicitud por escrito: siempre es recomendable hacer la petición de manera formal a través de un correo o documento que deje constancia de la solicitud.
Ejemplo:
«Dado que mis tareas se basan en una conexión estable y rápida, y considerando que el teletrabajo ha aumentado mi consumo de internet en un 30 %, me gustaría explorar la posibilidad de una subvención para mejorar mi conectividad. Garantizaría una mayor eficiencia en mis tareas y evitaría interrupciones en reuniones o entregas de proyectos.”
Mostrar flexibilidad y alternativas
No todas las compañías ofrecen todos los beneficios solicitados, por lo que es recomendable:
Priorizar las necesidades esenciales: si no cubre algunos, identifica cuáles son imprescindibles y en cuáles podrías ceder.
Proponer opciones escalonadas: en lugar de solicitar un beneficio en su totalidad, negocia una compensación parcial o en fases.
Explorar ventajas no monetarias: en caso de que no haya presupuesto para temas económicos, negocia mayor flexibilidad horaria, más días de descanso o acceso a programas de bienestar.
Ejemplo: “Si no es posible otorgar una compensación mensual para internet, ¿sería viable un reembolso anual o un pago único para mejorar el plan de conexión?”
Elegir el momento adecuado para negociar
El contexto en el que se realiza la solicitud tiene su importancia en la decisión.
Aprovecha momentos concretos: las evaluaciones de desempeño, la firma de un contrato o cambios en las políticas laborales son buenas oportunidades para negociar.
Considera la situación financiera de la empresa: si atraviesa dificultades económicas, es más complicado obtener beneficios monetarios, por lo que es recomendable enfocarse en compensaciones no económicas.
Si es posible, negocia en conjunto: si varias personas tienen las mismas necesidades, una solicitud grupal tiene más peso.
Prepararse para objeciones y respuestas negativas
Existe la posibilidad que no se apruebe la solicitud de inmediato o existan reservas sobre algunos privilegios. Para manejar las objeciones, haz lo siguiente:
Anticípate a posibles argumentos en contra: si mencionan restricciones presupuestarias, propón alternativas más económicas o escalonadas.
Mantén una actitud abierta al diálogo: escuchar las preocupaciones del empleador y estar dispuesto a negociar aporta un mejor resultado.
Pide un seguimiento formal: si la solicitud no es aceptada en el momento, pregunta si es posible reconsiderarse en el futuro y acuerda una fecha para volver a discutirlo.
Responder con argumentos y alternativas
Cada objeción se contrarresta con una respuesta bien fundamentada para convencer de obtener compensaciones.
Si el problema es el presupuesto:
“Entiendo que la empresa tiene restricciones presupuestarias en este momento. ¿Podemos reconsiderarlo en seis meses? Mientras tanto, ¿hay alguna alternativa disponible, como acceso a espacios de coworking que ya estén asociados con la compañía?”
Si dudan sobre la necesidad:
«Aunque el teletrabajo reduce ciertos gastos, también genera costes adicionales como electricidad, internet y equipamiento. Muchas empresas están implementando compensaciones para garantizar que los empleados cuenten con las herramientas adecuadas para mantener su productividad.»
Si temen un impacto negativo en la productividad:
«Un horario flexible permitiría trabajar los momentos de mayor rendimiento, mejorando la calidad de las tareas. Además, podríamos establecer métricas de rendimiento para garantizar que no afecte los resultados.»
Formalizar el acuerdo
Una vez alcanzado un consenso, es importante asegurarse de que el tema acordado quede registrado formalmente para evitar malentendidos. Para confirmalo:
- Solicita un correo electrónico o documento escrito que detalle los términos del acuerdo.
- Si es un cambio en la política de la empresa, revisa que esté reflejado en los manuales internos o contratos.
- Confirma los plazos de implementación y cualquier condición adicional que se deba cumplir.