El modo de suspensión en Windows es una función diseñada para ahorrar energía y mejorar la eficiencia del equipo. Al activar este modo, el sistema guarda el estado actual de las aplicaciones y procesos en la memoria RAM, permitiendo que el ordenador consuma menos energía sin necesidad de apagarse por completo.
Es una funcionalidad del ordenador para una reanudación rápida, ya que al encenderlo de nuevo, todo estará tal y como se dejó antes de detenerlo.
El dispositivo puede experimentar problemas con esta función. Es posible que la computadora no entre en suspensión automáticamente, que se active inesperadamente o que simplemente no funcione correctamente.
Estos fallos se deben a múltiples factores, como configuraciones incorrectas de energía, dispositivos de hardware que interrumpen la suspensión o incluso programas en segundo plano que impiden que el sistema entre en este estado.
Las diversas causas tienen solución para restaurar el funcionamiento y que el aparato reduzca el consumo de energía y se mantenga en un estado eficiente cuando no está en uso.
Causas comunes del problema
Cuando un ordenador con Windows no entra en modo de suspensión correctamente, suele deberse a una configuración inadecuada, procesos en segundo plano que lo mantienen activo o problemas de hardware.
Configuración de energía incorrecta
Windows permite personalizar las opciones de energía para determinar cuándo y cómo debe entrar en suspensión. Si la configuración no está bien ajustada, el equipo podría no interrumpirse o reactivarse inesperadamente.
Posibles causas:
- El temporizador de suspensión está desactivado o configurado con un tiempo demasiado largo.
- Se ha seleccionado un plan de energía que desactiva la función.
- La opción Permitir temporizadores de activación está habilitada, que tal vez provoque que el equipo se despierte solo.
Dispositivos que impiden la suspensión
Algunos periféricos, como ratones, teclados o controladores USB, evitan que el equipo entre en suspensión o hacer que se reactive involuntariamente.
Posibles causas:
- Un ratón muy sensible detecta pequeños movimientos y despierta el PC.
- El teclado tiene activada la opción para salir de la detención con una tecla.
- Dispositivos USB conectados (como mandos de consola o hubs USB) es posible que interfieran con la funcionalidad.
Aplicaciones en segundo plano
Ciertas aplicaciones o procesos en segundo plano impiden que el sistema entre en suspensión. Esto suele ocurrir con software que mantiene actividad constante, como reproductores multimedia, herramientas de sincronización o programas de monitoreo.
Posibles causas:
- Aplicaciones de reproducción de video o música que evitan el proceso (Netflix, VLC, Spotify).
- Programas de descarga activa (como torrents o gestores de descargas).
- Herramientas de monitorización del sistema o software antivirus en análisis en segundo plano.
Conexión de red que interfiere
Algunas configuraciones de la tarjeta de red permiten que el equipo se mantenga activo o se despierte automáticamente. Ocurre en redes empresariales o en PCs configurados para encenderse mediante Wake-on-LAN.
Posibles causas:
- La opción Permitir que este dispositivo reactive el equipo está habilitada en el adaptador de red.
- Software de acceso remoto mantiene el equipo activo.
- Servicios en red que generan tráfico constante (como servidores locales o sincronización en la nube).
Errores en controladores o BIOS
Los controladores desactualizados o una configuración incorrecta en la BIOS/UEFI pueden afectar el funcionamiento del modo de suspensión.
Posibles causas:
- Controladores de chipset, gráficos o red desactualizados.
- Configuración de energía en la BIOS mal ajustada.
- Errores de firmware en dispositivos como tarjetas gráficas o adaptadores de red.
Soluciones paso a paso
Una vez que hayas identificado la causa del problema es hora de aplicar soluciones para restaurar el funcionamiento correcto del modo de suspensión en Windows. Tienes diferentes maneras de arreglar la situación.
Ajustar la configuración de energía
Uno de los problemas más comunes es una configuración incorrecta del plan de energía. Windows permite personalizar cómo y cuándo el sistema entra en suspensión, y es fundamental tener las opciones correctas ajustadas.
Pasos para ajustar la configuración de energía:
Haz clic derecho en el botón de Inicio y selecciona Opciones de energía.
Asegúrate de estar utilizando un plan de energía adecuado. Si estás usando un plan de Alto rendimiento, cámbialo a Equilibrado, ya que este gestiona mejor los estados de pausa.
Clica en Configuración adicional de energía a la izquierda.
Luego, en Cambiar la configuración del plan del plan de energía seleccionado.
En la opción Poner el equipo en estado de suspensión, ajusta el tiempo a tu preferencia. Si está desactivado, actívalo para que el sistema entre en este modo de ahorro tras un período de inactividad.
Haz clic en Cambiar la configuración avanzada de energía.
En la ventana emergente, busca la opción Suspender y asegúrate de que las opciones estén configuradas correctamente.
También, revisa que las opciones de Permitir temporizadores de reactivación estén deshabilitadas, ya que podrían estar causando que el equipo se despierte.
Deshabilitar el despertar de dispositivos
Muchos dispositivos de hardware tienen la capacidad de despertar el PC desde el modo de suspensión. Si alguno de estos dispositivos está causando el problema, es posible que se necesite deshabilitar esta opción.
Pasos para deshabilitar el despertar de dispositivos:
Haz clic derecho en el botón Inicio y selecciona Administrador de dispositivos.
Expande las categorías de dispositivos como Mouse y otros dispositivos señaladores, Teclados y Adaptadores de red.
Haz clic derecho sobre el dispositivo (por ejemplo, tu ratón o tarjeta de red) y selecciona Propiedades.
En la pestaña Administración de energía, desmarca la opción Permitir que este dispositivo reactive el equipo. Clica en el botón de Aceptar.
Repite este procedimiento con otros aparatos que permitan que el PC se despierte, como la tarjeta de red, adaptadores Bluetooth o hubs USB.
Cerrar aplicaciones problemáticas
Si una aplicación está impidiendo que el sistema entre en suspensión, es necesario cerrarla o modificar su configuración para evitar este comportamiento.
Pasos para cerrar aplicaciones problemáticas:
Abre el Administrador de tareas presionando Ctrl + Shift + Esc.
Ve a la pestaña Procesos y revisa qué aplicaciones están activas. Si alguna está consumiendo recursos excesivos, tienes que cerrarla. Para hacerlo debes marcarla y clicar abajo en el botón Finalizar tarea.
Si tienes aplicaciones como reproductores de video (por ejemplo, VLC, Netflix) o música (como Spotify) abiertas, ciérralas, ya que algunas es posible que impidan que el equipo entre en suspensión.
Asegúrate de que no haya programas de descarga (como gestores de torrents) en segundo plano que estén manteniendo al equipo despierto.
Actualizar controladores y BIOS
Los controladores desactualizados son una causa de problemas, especialmente con componentes como la tarjeta gráfica o la tarjeta de red. Una configuración incorrecta en la BIOS/UEFI también afecta el funcionamiento del modo de suspensión.
Pasos para actualizar controladores:
Haz clic derecho en el botón Inicio y selecciona Administrador de dispositivos.
Busca los dispositivos como la tarjeta gráfica, tarjeta de red o chipset.
Haz clic derecho sobre el dispositivo y selecciona Actualizar controlador.
En la ventana que aparece opta por la opción Buscar software de controlador actualizado automáticamente.
Pasos para actualizar la IOS/UEFI:
Ve al sitio web del fabricante de tu placa base (como ASUS, MSI, Gigabyte) y busca la sección de Soporte o Descargas.
Descarga e instala la última versión de la BIOS disponible.
Precaución: Actualizar la BIOS es un proceso delicado. Si no estás seguro, busca ayuda profesional, ya que un error durante la actualización puede dañar tu equipo.
Reconfigurar el servicio de Wake-on-LAN
Si estás utilizando una red local o servicios de acceso remoto, es posible que la función Wake-on-LAN esté activada, lo que podría evitar que tu PC entre en suspensión.
Pasos para deshabilitar Wake-on-LAN:
Clica con el botón derecho del ratón en el botón Inicio y selecciona Administrador de dispositivos.
Expande la sección Adaptadores de red y haz clic derecho sobre tu adaptador de red y selecciona Propiedades.
En la pestaña Administración de energía, desmarca la opción Permitir que este dispositivo reactive el equipo. A continuación pulsa en el botón Aceptar.
En la misma ventana, en la pestaña Opiones avanzadas, busca una opción llamada Wake on Magic Packet, Wake on Pattern Match, o algo similar (depende del fabricante del adaptador de red).
Selecciona la opción y cambia el valor a Deshabilitado.
Haz clic en Aceptar para guardar los cambios.
Cierra todas las ventanas y reinicia el ordenador para aplicar los cambios.