Una mujer realiza trabajo remoto en su casa con un ordenador portátil

Las mujeres se muestran más predispuestas a trabajar en remoto

El teletrabajo es una modalidad cada vez más utilizada por los resultados que se obtiene y por los beneficios que aporta a empresas y empleados. Son características positivas a las que se les suman otros factores. Según un estudio de Linkedin, los trabajos remotos también son un indicativo de un aumento en el sector laboral en la diversidad de género, educativa y generacional.

El análisis de la red social profesional indica que las mujeres tienen más posibilidades de postularse para trabajos a distancia, mientras que la edad de la persona y su educación también inciden de manera directa en su interés en convertirse en un candidato para obtener un trabajo remoto.

Los datos de Linkedin indican que hay un cierto tipo de candidato que tiene más probabilidades de buscar un trabajo remoto, situación que abre nuevas perspectivas respecto a la tendencia de trabajar lejos de la oficina.

Las cifras muestran que las mujeres tienen un 26% más de opciones que los hombres de solicitar un trabajo a distancia. Esta circunstancia se puede producir porque el género femenino resiste una cantidad desproporcionada de trabajo que no está remunerado, como indica el informe de UN Women, la organización de las Naciones Unidas dedicada a la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.

Se produce porque estas soportan actividades como el cuidado de los niños y personas mayores, además de labores en el hogar. La flexibilidad que proporciona el teletrabajo permite que estas responsabilidades se puedan compaginar de mejor manera con las tareas profesionales.

Nivel de estudios

En el factor académico, aquellos que poseen estudios con un título de licenciatura universitaria o inferior tienen un 23% más de posibilidades de postularse para trabajar a distancia. Según el estudio de Linkedin, la educación también es una circunstancia que incide en este aspecto. En la búsqueda de empleo, los que tienen títulos más elevados como doctorados y másters, no incidirán tanto a la hora de optar a puestos laborales en remoto.

Esta particularidad se puede producir porque las personas con más estudios pueden tener salarios más elevados y de esta manera poder pagar, por ejemplo, para cuidar a los hijos cuando se esté ausente a causa del trabajo. También se puede producir porque tienen empleos que son complicados para que se efectúen a distancia.

Esta circunstancia hace que se produzca una oportunidad para que las empresas se transformen y mejoren la diversidad de sus empleados, con un enfoque de contratación que está basado en las habilidades de las personas, más que en sus titulaciones académicas.

Generaciones más predispuestas

En referencia a las franjas de edad, el informe revela que son los jóvenes de la Generación Z (nacidos entre 1994 y 2010) los que se presentan con mayor fuerza para las solicitudes de teletrabajo. Un 17% más que el resto. Esta es la primera generación considerada como nativos digitales, por lo que es un aspecto que explica la situación. Son personas que han nacido con la tecnología y que tienen un punto de vista completamente digital, por lo que la colaboración virtual que se produce en el trabajo remoto la tienen normalizada.

Los Baby Boomers, nacidos entre 1948 y 1969, pueden ser más cautelosos con los puestos presenciales, y los roles más elevados podrían ser más susceptibles a trabajar a distancia. Aun así, su predisposición para aplicar a un trabajo en remoto es 15% superior respecto al resto de franjas de edad. Estas realidades muestran que es una manera que una empresa fomente las plantillas intergeneracionales, que aportaran diferentes puntos de vista.

Flexibilidad y equilibrio entre la vida personal y laboral

Las diferencias entre los empleos a distancia y los que se producen en la oficina son evidentes. Buena parte de estas son los puntos que más tienen en cuenta las personas a la hora de buscar un trabajo. La flexibilidad laboral es uno de los aspectos que más se valora. Por este motivo cuando se busca un empleo, estos solicitantes cuentan con un 40% más de probabilidades de escoger la flexibilidad como una de sus 5 principales prioridades para optar a un puesto laboral.

Otra de las características que más se tiene en cuenta es tener un grado de autonomía para desarrollar sus tareas profesionales, que permita tener un equilibrio entre la vida personal y a laboral. Como es normal, otro de los aspectos que más se tiene en cuenta es la remuneración económica.

Todos estos son elementos que valoran los responsables de recursos humanos en las ofertas laborales que presentan, sabiendo de qué manera la empresa puede ser atractiva para trabajadores cualificados, mostrando a la compañía con políticas y valores que lo tienen en cuenta.

Paralelamente también se puede disminuir entre las características de la oferta algunos aspectos que los solicitantes para trabajos en remoto no valoran tanto, como los desafíos profesionales, escalar rápidamente en sus funciones o el impacto en el éxito de la empresa. En esta realidad, son preocupaciones que se poseen no de forma prioritaria, como sí que lo son criterios como la flexibilidad, la autonomía, el sueldo y el equilibrio entre vida personal y profesional.

Resumen del estudio

– Las mujeres tienen un 26% más de posibilidades que los hombres para aplicar a una solicitud de teletrabajo.

– Las personas que poseen una licenciatura universitaria o un título de menor grado están predispuestas un 23% más para solicitar un empleo a distancia que las que tienen una formación superior a esta titulación.

– Los jóvenes de la generación Z presentan un 17% más de interés respecto al resto de franjas de edad para solicitar un trabajo remoto.

– Los Baby Boomers tienen un 15% más de probabilidades para postularse a un puesto de trabajo que se realice lejos de la oficina.

– La flexibilidad es el factor que más se valora para solicitar un trabajo a distancia, tiene un 40% más de opciones de ser seleccionado entre las 5 prioridades primordiales.

– Los otros factores que más se valoran son la flexibilidad, la autonomía, el balance positivo entre la vida personal y laboral, y el sueldo.

– Los criterios que menos se tienen en cuenta son el desafío profesional, escalar rápido en la empresa y los resultados exitosos de la compañía.

Deja un comentario