Lo-fi: el fenómeno musical para concentrarse

Cada persona tiene sus predilecciones. Para encontrar la concentración, y que el trabajo se haga más ameno, la música es un buen aliado, tanto para tenerla de fondo como que aparezca a través de los auriculares. El hecho de trabajar en casa permite poder amoldar diferentes aspectos en las tareas laborales respecto a si se encuentra físicamente en la oficina. El lo-fi es  un estilo que evoca cierta nostalgia y que se caracteriza por la imperfección del sonido. Pero este defecto es precisamente lo que se busca, y que permite que sobre todo en los últimos años triunfe.

Primero de todo, si alguien se pregunta por su significado y que quiere decir, explicaremos que el lo-fi es la abreviatura de low-fidelity, lo que sería el contrario de una denominación más conocida como es el hi-fi (high fidelity), ya que las marcas llevan décadas promocionando sus mejores características de sonido para atraer a los compradores. El lo-fi no es nada nuevo. Ahora está tremendamente de moda, pero ya hace mucho que existe, porque no deja de ser en un principio aquella música que se registraba con equipos de grabación de poca calidad, porque no se podía contar con ninguno mejor ni mucho menos tocar en estudios profesionales.

Evolución del sonido

Las melodías aportan un cierto tipo de nostalgia, y recuerda a los discos y casetes de las décadas de los 80 y 90, antes de que se impusiera el cd y posteriormente los archivos digitales. Este motivo es parte de su éxito. Ha tenido una clara evolución desde entonces. Consta de una base, al que se le añaden elementos de cualquier género. Los más populares son las mezclas con hip hop, jazz, chillout y house. La mayoría de las canciones son únicamente instrumentales, aunque también se le pueden añadir palabras, ya sean letras de canciones como frases de películas.

A todo esto se le puede agregar una atmósfera con sonidos ambientales de fondo, con mezclas como si lo estuvieras escuchando a través de las paredes, en un bar con el rumor característico, o con sonidos provenientes de la naturaleza, como es la lluvia.

Es una melodía que se repite con imperfecciones de sonido, con efectos que imitan una calidad inferior, con distorsiones, con la señal de audio degradada o fluctuaciones en la velocidad. En la simplicidad está la gracia. Nada de errores, es todo intencionado. Ese es el secreto, las imperfecciones, como el rasguño de la aguja del tocadiscos sobre el vinilo.

Método de concentración para trabajar

Son millones las personas que tienen la música lo-fi en su playlist cuando están trabajando. Sus características permiten que cuando se realiza teletrabajo sea ideal para mantener la concentración y la productividad. La repetición de sonidos simples y suaves que aporta contribuye a mantener el rendimiento, sin causar ninguna molestia y haciendo que la jornada laboral sea más amena.

Con un ritmo monótono, pero suficientemente rápido para no dormirte, y lento para no estresarse, es una ecuación perfecta que aporta un efecto relajante que permite estar trabajando mientras que suena como hilo musical.

Crecimiento en YouTube

El lo-fi es todo un fenómeno y se ha popularizado entre personas de diferentes generaciones. Contiene cierta familiaridad, con sonidos nostálgicos que repercuten en lo que se siente cuando se escucha, a que nos recuerda. En plataformas como YouTube y Spotify el crecimiento es gigantesco. La fuerza se encuentra en que se puede escuchar en diferentes ámbitos. demás de cuando se realizan tareas laborales, también hay gente que lo tiene de fondo cuando estudia, o para leer. También hay quien lo utiliza simplemente por gusto, para relajarse o para que le entre sueño.

Hay muchos entusiastas de este subgénero y YouTube es un claro ejemplo, con múltiples canales dedicados únicamente a este estilo musical. Algunos de ellos tiene millones de subscriptores, como el de Chilledcow o Chillipop Music, y las reproducciones diarias tienen números muy elevados. Algunos también funcionan en streaming, con transmisiones en directo durante todo el día. Además estos canales tienen una estética muy definida, que remiten a la nostalgia con imágenes bien definidas.

La industria de la música se encuentra en constante evolución. Las nuevas exigencias de los consumidores se tienen en cuenta para darles el producto que demandan. Existe una solicitud de encontrar sonidos y ritmos reales, sin que la producción tenga un papel tan relevante. Tampoco se pide la perfección. Si en un inicio se comparaba el lo-fi con las melodías que sonaban en los ascensores o las salas de espera, ahora es todo un estilo que cada vez tiene más adeptos, por lo que los principales sellos discográficos están apostando de manera decidida.

Como hacer lo-fi

La comunidad de amantes del lo-fi cada vez es mayor. La verdad es que cualquiera puede crear este estilo con las facilidades tecnológicas con las que se cuenta hoy en día. Con un ordenador, un software apropiado e internet, se puede hacer una canción de este estilo.

El primer paso a completar es el de encontrar una melodía y acordes adecuados, que permitan crear una base, con unos compases que se repetirán en bucle. El audio tomará otra cara una vez se ponga la percusión, que sonará como una batería o tambor antiguos. También quedará colocado un ruido de fondo, que permitirá darle una estética característica.

Es cuestión de jugar con los filtros, la saturación y los ajustes de tono. Los graves tendrán un papel importante en la consecución final y las progresiones de acordes simplificadas. En cuantos a los instrumentos, puede entrar cualquiera de percusión, cuerda o viento.

Los efectos de audio que se utilicen pueden ser de cualquier índole. Para estos, así como para la música, lo aconsejable es emplear material sin derechos de autor, así no habrá problemas con el copyright si la composición se quiere hacer pública. Quien quiera sacar su vena artística, tendrá la oportunidad de crear música de baja fidelidad desde su propio hogar. Es una excelente oportunidad que ofrece la tecnología. En un mundo digital como el que vivimos, los viejos sonidos de casete y vinilo siguen aportado a la música.

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