Dos hombres se dan la mano en una oficina en el inicio de una entrevista de trabajo

Cosas que no debes decir en una entrevista de trabajo

En una entrevista de trabajo los técnicos de selección tratan de conocer más cosas de ti para saber si eres el candidato ideal para el puesto que ofrece la empresa. Para tener un resultado óptimo es necesario prepararsela y tener un comportamiento correcto durante toda la entrevista.

No solo es preciso planificar las preguntas que te pueden hacer y las respuestas que proporcionar, además de mantener una actitud positiva. Todo lo que expongas marcará el encuentro y se tendrá en cuenta.

No se pueden cometer errores, porque decir ciertas cosas pueden convertirte en ser un candidato rechazado de forma directa, aunque por la experiencia y logros que muestra tu currículum te hiciera estar entre los favoritos para ser el escogido para el puesto de empleo.

¿Qué no se puede decir en una entrevista de trabajo?

En una entrevista de trabajo hay cosas que no debes decir bajo ningún concepto a los técnicos de recursos humanos porqué conllevará que tu candidatura sea rechazada.

Hablar de forma incorrecta

No estás hablando con un amigo. La forma de presentarte en lo que a vocabulario se refiere es sumamente importante en una entrevista de empleo. Muéstrate profesional y educado, sin utilizar argot o palabras y frases que no se adecuen a un ambiente profesional. La manera de hablar dice mucho de la persona y con un mal desempeño en el lenguaje no tendrán una imagen positiva de ti. No trates de crear un entorno informal.

Exponer que harás cualquier cosa

Cada entrevista está direccionada a un puesto de trabajo en concreto. Las capacitaciones necesarias quedan claras en la oferta y también lo que busca la empresa en los candidatos. No comentes durante el encuentro que harás cualquier cosa, porque la reunión que estás manteniendo es para un cargo específico y es en las habilidades para el puesto en lo que debes destacar. De la otra manera muestras estar desesperado por trabajar de cualquier cosa.

Decir que no sabes sobre algo

A ningún entrevistador le gusta oír que su interlocutor no tiene idea de alguno de los aspectos que tratan. Por eso es tan importante preparar a conciencia las entrevistas laborales. Tómate tu tiempo si es necesario para contestar, no tengas prisa, pero tampoco no te demores demasiado. Mejor razonar bien la respuesta que no decir lo primero que te pase por la cabeza o simplemente digas “no sé”.

Criticar a compañeros

Si te preguntan porque quieres cambiar de trabajo pueden intentar sonsacarte comentarios negativos hacia la empresa en la que actualmente te encuentras trabajando o de alguna en la que estuviste anteriormente, así como alguna forma de crítica hacia compañeros y superiores.

Ten en cuenta que si hablas mal de otras empresas en las que ha formado parte o de personas con las que has trabajado, es fácil pensar que también lo harás en los futuros puestos que ocupes. Además pueden pensar que eres una persona conflictiva si has tenido problemas en diferentes trabajos.

Mantente positivo y utiliza un tono neutral, explicando las experiencias que acumulaste en otras empresas formando parte de un equipo de personas.

Céntrate en hablar de las oportunidades que ofrece el empleo por el cual estás haciendo la entrevista, así como las características de la empresa y el sector en el que se encuentra. Habla sobre tus habilidades y lo que puedes aportar.

Decir mentiras

Es un error fatal y que te descarta de cualquier proceso de selección. En una entrevista es fácil que los responsables de recursos humanos detecten si lo que dices es verdad o no. No quieras exponer una experiencia que no posees o unas habilidades que no tienes porque te quita toda la credibilidad. Debes ser sincero en tus respuestas y exponer todas las fortalezas que posees.

Preguntar de salida sobre el sueldo, días libres y vacaciones

Son aspectos importantes para aceptar un puesto de empleo, pero no debe ser la primera cosa que preguntes en una entrevista. Durante el encuentro ya te informarán sobre las características y condiciones del puesto, de las habilidades necesarias para desarrollarlo, así como otros elementos como el salario, horarios y los días libres. Si durante la cita no han quedado especificadas estas particularidades o no te han quedado claras, no dudes en preguntarlo al final del encuentro. Los entrevistadores son conscientes que genera interés y que es normal querer conocer todas las propiedades del cargo para tomar una decisión en caso de ser la persona elegida.

No realizar preguntas

Al final de la entrevista de trabajo tus interlocutores te dirán si quieres saber alguna cosa más sobre las condiciones del empleo y sobre la empresa, por si alguna cosa no te ha quedado clara o bien deseas conocer alguna más. No respondas que no tienes preguntas. En la función previa de preparar el encuentro piensa en cuestiones que puedas realizar, que se sumarán a las que se te puedan ocurrir durante la entrevista por la conversación mantenida.

Preguntar a qué se dedica la empresa

Cuando aplicas para una oferta de trabajo debes saber las características del puesto y si tu perfil se ajusta a lo que piden. De la misma manera tienes que conocer a que se dedica la empresa y el sector en el que se encuentra para conocer si es un área en la que te gustaría desarrollarte profesionalmente.

Cuando eres uno los elegidos para realizar una entrevista de empleo tienes que hacer una acción previa y prepararla, como conocer bien la empresa, a que se dedica y su volumen. Realiza una investigación a través de su web, redes sociales y medios de comunicación. Tener este conocimiento demostrará a los entrevistadores que conoces la compañía y que te has tomado la molestia de conocerla.

Responder de manera demasiado preparada

La conversación tiene que ser fluida. Prepárate posibles preguntas que te puedan hacer sobre tu experiencia, conocimientos y cualidades, pero que no se note demasiado, porque entonces la respuesta puede intuirse que está preparada y que no tienes suficiente capacidad de improvisación, cualidad que podría ser necesaria para el puesto que postulas. No te prepares contestaciones memorizándolas palabra por palabra. Evita también realizar respuestas demasiado típicas.

Decir que lo pueden ver en el currículum

Muéstrate siempre cortés y responde lo que te pregunten, sin nunca dar nada por sabido. Aunque pregunten algún aspecto que aparece en el currículo, nunca realices la respuesta de “está en el currículum”, para ahorrarte la respuesta. Los responsables de recursos humanos ya lo saben, pero quieren conocer más información de la que simplemente aparece en el CV y comprobar tus dotes de comunicación verbal. Así que no quieras ahorrar palabras para que conozcan más sobre ti, tu experiencia y habilidades.

Resaltar que eres un perfeccionista

Aunque creas que será un punto a tu favor exponer que eres un perfeccionista en las tareas profesionales, la realidad es que no impresionará a los entrevistadores y sonará como una frase típica que muchos dicen para impactar.

Remarcar la falta de experiencia

Si aplicas para un cargo por el cual no tienes experiencia o es limitada, que estas características no sean las que resaltes en tus respuestas porque das a entender que no eres la persona indicada para el puesto. Por el contrario busca elementos positivos que sirvan para suplir estas carencias, como otras cualidades que tengas y tus fortalezas en materia profesional. También señala todas las habilidades transferibles que poseas y que podrías desarrollar si consigues el trabajo.

Exponer información no relevante

La función de los entrevistadores es conocer al máximo al candidato, pero hay aspectos de tu vida personal o profesional que no es necesario que cuentes. Cíñete solo a aquello que te pregunten. Anécdotas o vivencias que no aportan nada a la cuestión que te han realizado no lleva a ningún lugar. Quieren conocer cómo encajarías en la cultura de la empresa y en el equipo, no aspectos de carácter personal.

Admitir que estás nervioso

No empieces el encuentro diciendo a los técnicos de recursos humanos que estás nervioso porque les puedes dar a entender que te falta confianza en ti mismo. Es una actitud honesta, pero que no te reportará ningún valor para que te vaya a favor.

Mostrar demasiado entusiasmo

Ensalzar la oportunidad que se te presenta con mucho entusiasmo es contraproducente. No muestres una excesiva emoción para conseguir el puesto, tanto en el lenguaje verbal como en el corporal. Controla tu entusiasmo y que no quede exagerado.

Explicar que pasas por un mal momento

Comentar problemas personales, de carácter económico, salud o cualquier otro es una mala opción. En primer lugar porque los entrevistadores pueden pensar que tratas de presionarlos para que seas el candidato escogido. En segundo porque pueden valorar que la situación complicada por la que estás pasando repercutirá negativamente en tu trabajo.

Preguntar cuánto dura la entrevista

Es un error importante empezar la entrevista preguntando cuánto tiempo va a durar, porque da la impresión que tienes prisa o que quieres terminar rápido. Los entrevistadores quieren conocerte en profundidad para hacer una primera criba o decidirse por ficharte o no. Si eres un candidato adecuado alargarán el encuentro para conocer más aspectos de tu experiencia laboral.

Preguntar cómo lo has hecho

La entrevista laboral termina cuando cruzas la puerta de la sala donde se ha realizado, o si es virtual cuando cierras el software con el que has realizado la videoconferencia. Esto significa que al final del encuentro no preguntes como lo has hecho, si has estado bien o tienes opciones de ser el elegido.

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