Un hombre sentado realiza estiramientos en su casa mientras está delante el ordenador

Cómo mejorar la postura corporal y prevenir lesiones

Una buena postura corporal marca parte de nuestra salud, porque no mantenerla cuando se está en movimiento o estático supone ser una fuente de posibles dolores, calambres, hormigueos, pinzamientos, contracturas y lesiones, que se pueden complicar y hasta terminar en convertirse en crónica y necesitar una intervención quirúrgica.

En el teletrabajo o en una oficina se pasan muchas horas delante del ordenador, sentados en una misma posición. Esta debe ser correcta, sin que sufra la columna vertebral, manteniendo una postura adecuada para que no surja ninguna incidencia física.

Es importante tener conciencia de mantener una postura correcta para que músculos, tendones, ligamentos y huesos no sufran durante la jornada laboral. Son muchas horas y si no se conservan buenos hábitos se pueden producir complicaciones en la salud.

Elementos mobiliarios y tecnológicos de ergonomía y una postura correcta sentado permite que no aparezcan dolores en las diferentes partes de la columna vertebral (cervical, dorsal y lumbar), así como en brazos, muñecas, manos o piernas, que repercute en el bienestar general de la persona.

Mejorar la postura de espalda, cuello y hombros

Durante la jornada laboral además de sentarse correctamente deben seguirse una serie de pautas habituales, así como realizar ejercicios para corregir la postura. Son elementos fundamentales para prevenir riesgos y que no aparezcan consecuencias a causa de una mala postura.

Estos aspectos tienen que ir acompañados de otros buenos hábitos fuera del trabajo para sostener una buena salud corporal.

  1. Reconoce las señales de advertencia del dolor de espalda

Una mala postura como encorvar la columna vertebral o forzar alguna zona de la espalda durante un período prolongado provoca que en esa región del cuerpo aparezca un dolor que puede ir a más y que acabe en una patología grave. Por este motivo es tan importante la prevención. Conocer el propio cuerpo permite que rápidamente se pueda detectar una molestia que anteriormente no se tenía, o que aparece los días que se trabaja y desaparece cuando no. La previsión permitirá que no se complique a través de un cambio de postura o en el material ergonómico, como la silla.

  1. Mantén el cuerpo alineado

Cuando se está sentado, y en espacial cuando se pasan muchas horas en una posición parecida, es fundamental guardar una postura correcta. Por este motivo la silla debe tener unas características ergonómicas adecuadas que favorezcan la salud. Es importante mantenerse en una posición derecha, con caderas, hombros y orejas alineados en una misma vertical. Para no estar siempre igual puedes avanzar hacia delante del asiento manteniendo siempre la posición recta y que el respaldo se mantenga alineado a la espalda.

Es aconsejable no cruzar las piernas mientras se está sentado, inclinarse para cualquiera de los lados, encorvar espaldas y hombros, o inclinar demasiado la cabeza y el cuello. Un elemento que también es favorable es cambiar la silla por una pelota de pilates, que permite mejorar la postura corporal, evitando que aparezcan dolores de espalda y cervicales, ya que para tener una buena posición se tiene que conservar el equilibrio.

  1. Toma descansos y muévete

Por diferentes motivos es básico tomarse pequeños descansos durante la jornada laboral. Demasiado espacio de tiempo en una misma postura no es bueno, porque con el paso de los minutos y las horas se toman posturas inadecuadas a causa del cansancio. Otros aspectos que se producen son el agotamiento mental y la fatiga visual por estar mucho tiempo delante de una pantalla. Cada cierto tiempo es aconsejable levantarse de la silla, realizar estiramientos si es necesario, y caminar un poco. Cuando se vuelve a la silla se hace con energías renovadas.

  1. Usa accesorios ergonómicos

Una parte fundamental para no tener problemas físicos por una mala postura de alguna parte del cuerpo son los aparatos y accesorios que se utilizan para trabajar. Estos deben sustentarse en la ergonomía, con unas formas y unos materiales que ayuden a no tener ninguna incidencia corporal.

Cómo sentarse correctamente es un apartado a tener en cuenta, pero para la salud laboral también lo son los instrumentos con los que trabajamos. Las sillas de oficina ergonómicas permiten aliviar la tensión en la espalda y la carga en la columna vertebral, con un respaldo ajustable a nuestras características. Pero además de la silla se pueden utilizar otros elementos, como soportes lumbares o una almohada para el cuello, así como reposapiés.

  1. Conserva una postura relajada

En el periodo en el que se está trabajando sentado es importante mantener una postura relajada. No debe ser antinatural. Los músculos y las articulaciones tienen que estar destensados, evitando que estén rígidos. Por este motivo los movimientos no se tienen que forzar. Así no aparecerá dolor en alguna parte del cuerpo.

  1. Mantén una buena postura al caminar

La posición de la espalda se debe tener en cuenta también cuando se camina. No es nada bueno que esté encorvada en los desplazamientos. Tiene que estar enderezada al caminar con los hombros hacia atrás. Es necesario cuidar la postura cuando se realiza cualquier movimiento, como recoger alguna cosa del suelo o levantar un peso.

  1. Haz ejercicio para evitar lesiones

Hacer ejercicio a lo largo del día supone un valor añadido para que no se produzcan lesiones. Existen ejercicios que ayudan a corregir la postura, fortaleciendo músculos y evitando que otros se sobrecarguen, convirtiéndose en el origen de una futura contractura o lesión más grave. Los músculos de la espalda deben estar fuertes para sostener la parte superior del cuerpo durante el día. También es aconsejable realizar ejercicios para fortalecer el abdomen y la pelvis.

  1. Usa calzado adecuado

La postura de la espalda se puede ver afectada a causa de unos zapatos incómodos o de tacón, porque pueden motivar a una alineación compensatoria de todo el cuerpo. El calzado debe ser cómodo y funcional para caminar por la calle. También es importante que sea confortable si se trabaja en casa.

  1. Duerme con la espalda recta

Cuando se descansa en la cama no existe conciencia de los movimientos que se hacen, pero sí que uno puede estirarse de una manera correcta sobre el colchón para iniciar el sueño. Es importante no tener la columna desviada al dormir, por lo que evitaremos ponernos boca abajo o encorvados. La posición correcta es de costado o boca arriba. La almohada debe tener el grueso adecuado para que el cuello no sufra y la espalda se mantenga recta.

  1. Evita una vida sedentaria

El cuerpo necesita mantenerse activo. Es la manera de mantenerse saludable y que ciertas dolencias no aparezcan. Te carga de energía y quita estrés. Evita un estilo de vida sedentario, aunque te pases muchas horas sentado delante del ordenador. Es necesario mantener buenos hábitos y sostener una buena postura corporal durante todo el día, en todas las actividades que se lleven a cabo. El ejercicio es una actitud saludable que tiene que ir acompañada de una buena alimentación e hidratación, evitando que se produzca sobrepeso, porque los kilos de más afectan a la musculatura y a la postura.

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