Concentración con el ordenador portátil durante la joranda laboral de de una mujer que trabbaja dese casa

Cómo mejorar la concentración al trabajar en casa

Trabajar en casa cuenta con un sinfín de beneficios y también tiene desafíos. Aumentar la concentración es uno de los retos a alcanzar, para que la productividad no se vea afectada y los resultados de las tareas laborales sean positivos. Existen distracciones en el hogar que deben saberse alejar.

El teletrabajo requiere autodisciplina. El domicilio propio es donde vives y tienes interiorizado que es un lugar muy personal, familiar, de desconexión y relajación. Estos aspectos repercuten en dificultades para mantenerte enfocado si no se configura una organización para no perder la concentración.

Además en el hogar se encuentran un buen número de distracciones como los hijos, las tareas de la casa, navegar por internet o las redes sociales, situaciones que requieren de un esfuerzo notable para compaginar la vida personal de la profesional.

El objetivo es confeccionar un ambiente de trabajo adecuado y crear un entorno para mantenerse concentrado, fomentar la productividad, la creatividad y tener los niveles de energía elevados.

Es teletrabajo es una modalidad que precisa de una relación de confianza cuando formas parte de la estructura de un equipo, que lleva a tener una planificación acurada para estar enfocado en las obligaciones profesionales y cumplir con los objetivos marcados.

Consejos para mantener la concentración cuando trabajas en casa

Trabajar en remoto requiere organización. Una oficina en casa se configura para ser productivo y separar en la vivienda el ocio de lo estrictamente laboral.

Para aumentar la concentración en el teletrabajo toma una serie de medidas:

Crea una oficina en casa

Confeccionar una home office con todas las comodidades y las herramientas necesarias para trabajar desde casa proporciona los máximos niveles de rendimiento. Es preciso configurar un espacio de trabajo específico para las tareas profesionales.

Lo más adecuado para aumentar la concentración y la productividad es tener una zona exclusiva de la vivienda para este fin, a poder ser una habitación para este propósito. De esta manera facilita eliminar distracciones y separar la vida laboral de la personal.

Es recomendable que sea un sitio fijo en el domicilio, con privacidad, una zona que no esté transitada por las otras personas que viven en la casa, sin distracciones y posea las mejores condiciones para trabajar. Buena parte de estos aspectos dependen de las características de la vivienda y las necesidades.

El despacho debe ser un lugar de trabajo conformado como mínimo con un ordenador, un escritorio y una silla ergonómica, con suficiente espacio para estar cómodo y tenerlo todo a mano. Otros factores importantes son la iluminación y la climatización. Para sentirte mejor y hacerlo tuyo coloca algo de decoración.

La conexión a internet tiene que ser sin interrupciones, con una señal wifi correcta. Mantén organizada la mesa o perderás un tiempo valioso buscando cosas. Si piensas trabajar en la cama o realizar las tareas en el sofá debes saber que no es la mejor opción.

Elabora una rutina

Tener un control de las acciones que se realizan durante la jornada laboral incrementa la capacidad de concentrarse. Mantén una organización con horarios durante la semana que cuente con hábitos, en los que se incluyan también el tiempo para el ocio.

Establece rutinas por las mañanas como son despertarse a la misma hora, comer, ducharse, vestirse, revisar el correo electrónico, leer las noticias, ponerse al día en las redes sociales, hacer ejercicio o cumplir labores familiares como levantar a los niños y acompañarlos al colegio.

Cada persona crea sus hábitos dependiendo de su realidad personal y profesional. Deben tener una regularidad, como el momento en el que empiezas a trabajar.

Planifica la jornada

Estructura el día de trabajo. Efectúa una programación de las tareas y decisiones pendientes. Crea una lista con todo lo que tienes que hacer. Es la manera de mantener el foco y tener una correcta gestión del tiempo.

Organiza el día, así cada mañana ya sabes lo que tienes por delante, con los objetivos establecidos y las prioridades bien definidas. Es la manera de alcanzar las metas y evitar perder el tiempo con distracciones. En la planificación del calendario también marca los descansos que necesitas.

Toma descansos

Para mantener la concentración durante el día realiza una planificación en la que estén incluidos los descansos, que irán en concordancia a la carga de trabajo y las prioridades. Los descansos regulares ayudan a la capacidad de atención y que no aparezca la fatiga mental.

Además son un elemento de motivación porque son pequeños premios que tienes a lo largo del día. Aprovéchalos para despejar cabeza y cuerpo, caminar por la vivienda, realizar estiramientos, comer algo, mirar las redes sociales, consultar internet o salir a dar un paseo.

Marca una duración de cada uno y que no afecten el ritmo de trabajo. Puedes utilizar extensiones del navegador o aplicaciones de móvil para delimitar los periodos de tiempo. Existen también diferentes métodos de productividad que los marcan, como la técnica Pomodoro.

Establece límites

Cuando en el mismo techo convives con otras personas es normal que se produzcan interrupciones no deseadas. Pedir algo, venir a hablar o tener el televisor con un volumen demasiado elevado son algunos de los casos más normales que se producen para cortar el ritmo de trabajo.

Por esta razón es necesario que la pareja, hijos, familiares o compañeros de piso sepan tus horarios y que durante estos no te molesten y los respeten. Estar en el domicilio no significa estar siempre disponible. Esto también va para los amigos.

Tu casa es tu lugar de trabajo y se tienen que cumplir unas normas. Debe existir una mentalidad de oficina porque son las mismas responsabilidades profesionales las que desarrollas. Deben darse cuenta.

Informa sobre las horas de inicio y final, o la que paras para comer. Establece límites para que no haya problemas para mantener la concentración.

Marca una hora límite

Trabajar en casa necesita una organización precisa para no cometer errores. Uno de los más habituales es no respetar horarios y alargar la jornada laboral. Tienes el equipo y las herramientas en la vivienda y siempre puede comportar que sigas con tus labores después de cenar para acabar o adelantar un tema.

Esta situación es común entre teletrabajadores. Es una situación que afecta de manera directa a la concentración y la productividad porque produce agotamiento. No te permite desconectar ni descansar correctamente.

Por esta circunstancia es necesario establecer un horario que se tiene que respetar. Solo sáltatelo en situaciones de máxima urgencia.

Aprovecha la flexibilidad

Si tienes un empleo que cuenta con flexibilidad laboral no dudes en amoldar el día de trabajo a los horarios que más se adecúen a tu manera de ser, porque hay personas que son más productivas por las mañanas y en cambio otras lo son por la tarde o hasta por la noche.

La ventaja del horario flexible la tienes en caso de tener los horarios que desees. Aprovecha los periodos del día en los que te es más fácil mantener la concentración y programa para esos momentos las tareas que requieren de una mayor atención.

Vístete

Aunque estés en casa y no tengas que moverte de entre las paredes del domicilio, ni debas participar en ninguna videoconferencia, siempre es mejor que te quites el pijama y te vistas con ropa cómoda para afrontar la jornada laboral.

Es una manera de tener la mentalidad adecuada para realizar las labores profesionales. Si tomas parte en una videollamada ponte ropa pertinente para la reunión para tener un aspecto adecuado.

Duerme bien

Cuerpo y mente deben estar bien descansados para tener energía durante el día y rendir en las mejores condiciones. El descanso es fundamental para que el cerebro se mantenga fresco, asegurar la concentración durante la jornada laboral, estar enfocado en las tareas y ser productivo.

Debes dormir las horas necesarias, manteniendo unos horarios para ir a la cama y despertarte por la mañana. De esta manera el sueño y el cansancio no afectarán a lo largo del día.

Realiza ejercicio

La actividad física es imprescindible para que el cuerpo esté en buenas condiciones, así como también el cerebro para que se encuentre en plenas capacidades. Hacer ejercicio es un buen hábito que siempre debe mantenerse por razones de salud y luchar contra el sedentarismo.

Estar activo es beneficioso. En el misma vivienda puedes realizar ejercicios y estiramientos que sirvan como un entrenamiento. También tienes la opción de salir a caminar o correr, ir a un gimnasio o practicar algún deporte. El movimiento hace estar físicamente en condiciones saludables e incrementa los niveles de energía.

Come saludable

Es igual de importante tener una alimentación saludable. Comer sano y seguir una dieta equilibrada aporta beneficios al cuerpo. Favorece al cerebro porque mejora la capacidad cognitiva y potencia la actividad mental.

Hay alimentos que ayudan a la concentración. Ingiere productos frescos y nutritivos. Aléjate de la comida basura. Para prevenir el sobrepeso y la falta de rendimiento evita azúcares, comidas copiosas y bebidas excitantes.

Piensa también en hidratarte correctamente durante el día. No te olvides de ir bebiendo agua a lo largo de la jornada laboral.

Huye del ruido

El ruido es un factor de riesgo laboral. Por este motivo es fundamental para la salud de la persona estar lejos de ruidos molestos y que son perjudiciales para la seguridad auditiva, además de ser una distracción importante para perder la concentración y no poder centrarse correctamente en lo que estás haciendo.

Si trabajas en casa es imprescindible reducir al máximo el ruido. Si alguien con los que convives tiene la televisión puesta con el sonido demasiado alto o está escuchando música a todo trapo, la solución es fácil, solo tienes que pedirle que baje el volumen. El remedio es el mismo en el caso que sea un vecino.

Hay otras situaciones que se producen que requieren saber cómo protegerse del ruido en el trabajo. Si en tu calle están haciendo obras, con un impacto continuado muy molesto, la mejor opción es utilizar cascos aislantes de ruido, que no dejan pasar ningún sonido.

Permiten abstraerte de lo que ocurre a tu alrededor. Los tapones de los oídos son una alternativa, aunque es preferible usar unos auriculares.

Ponte música

Hay personas que necesitan un silencio absoluto para trabajar. Otras, en cambio, están más motivadas con tener algo de fondo. Si eres de este segundo grupo, ponte música mientras realizas tus tareas profesionales. Además de ayudar a tu concentración, aporta desarrollar la creatividad y seguro que mejora el estado de ánimo.

Para concentrarte en el teletrabajo pon a bajo volumen tu música favorita. Crea una playlist que te permita motivarte. Es una opción recomendable que sea un tipo de música que permita la relajación. Un ejemplo es el estilo lofi.

También puedes ponerte la radio con una cadena musical, o bien escuchar un podcast si no te distrae. Es preferible no utilizar auriculares. Si lo haces, mejor que sean cascos de diadema que los de botón para el confort de los oídos.

Evita las redes sociales

Una de los mayores culpables de la pérdida de tiempo son las redes sociales. Existen múltiples plataformas y es fácil pasar horas en ellas si no se toma una determinación. Es un detonante para la pérdida de concentración durante la jornada laboral.

Por este motivo es tan importante ser consciente de la situación. Cierra la sesión de los perfiles que tengas en el ordenador y silencia las notificaciones que te lleguen al teléfono móvil. Si es preciso y no lo necesitas para trabajar mantén el dispositivo en otra habitación del hogar. Así evitas tentaciones de consultarlo aunque sea solo un momento.

Esta es la manera de mantener el foco y que no interfiera en tu atención. Permite desconectar. Aprovecha los descansos periódicos para consultar las redes sociales, eso sí, durante un tiempo muy limitado.

Silencia las aplicaciones

Las mismas condiciones que con las redes sociales sirven para las aplicaciones de mensajería instantánea. Si usas WhatsApp, Telegram o cualquier otra app silencia las notificaciones para que no sean un motivo de interrupción.

Además del sonido de cuando llega un mensaje también quita la vibración, porque si tienes el móvil al lado te está señalando igualmente que tienes una nueva comunicación. Evita todo aquello que te pueda distraer de tus obligaciones laborales.

Relájate

Para concentrarte a conciencia tienes que poseer la cabeza despejada. Por este motivo siempre es conveniente que algún momento del día lo dediques para ti con unos minutos de meditación, yoga o cualquier técnica de relajación.

Realiza ejercicios de respiración y mantén la mente en blanco para liberar pensamientos. Cuando vuelvas a la actividad seguro que lo haces con más energía.

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